El Palacio del Líbido a tope
Las miradas lascivas en este festín de lujuría se hicieron notar, y el table dance más grande del mundo lució repleto de hombres con sus respectivos “ojos digitales”, que les ayudaban a reterner las imágenes sensuales en sus respectivas USB. Otros aprovechaban para tomarse fotos con las modelos en diversas posiciones sexuales.



